domingo, 23 de octubre de 2011

Eso que fue real

Aquella persona estaba caminando lentamente hacia mí, y yo intentaba permanecer calmo y sereno frente a la situación, pero algo en mí me lo impedía, y estoy seguro de que si no me contenía, esos nervios me iban a consumir por completo.
Me levanté de la silla, le dí la espalda a mi jefe por unos instantes y estiré mi brazo, buscando dar un apretón de manos profesional como saludo, como para indicar que solamente íbamos a ser compañeros de trabajo y nada más que eso.
Me apretó la mano con fuerza, a pesar de que sus movimientos eran un poco débiles y lentos. Yo sonreí temerosamente e intentando disimular mi nerviosismo, típico del momento...
Aquella persona misteriosa dijo: ''Buenos días señor Gutierrez, es un placer para mí trabajar con una persona tan eficiente y dedicada como usted. Mi nombre es Magalí Esperanza Paz, encantada de conocerlo.''
Ella era una mujer hermosa, era flaca, no muy alta (Probablemente no llegaba al metro con sesenta), tenía el pelo negro como la noche, portaba una sonrisa perfecta y hermosa. En fin, ella era una chica de ensueño, de otra realidad a mi parecer, ya que no había visto semejante belleza antes.
Lo que más me cautivó de ella fueron sin duda sus ojos, de un color marrón oscuro pero muy brillantes. Transmitían una serenidad indescriptible, que de alguna manera me hacían poner más nervioso de lo que ya estaba, y a su vez tenía una mirada fija, imponente, arrasadora y fatal.
''Creo que podría devolverme la mano'' me dijo, y acto seguido solté su mano con rapidez.
''Bueno, ya que se han presentado es hora de que explique un poco como van a ser las cosas de ahora en más'' dijo mi jefe, y agregó ''Magalí va ayudarlo en todo lo que usted necesite Gutierrez, ella está a su disposición aquí en la editorial''. Asentí con firmeza y habiendo terminado la charla, comencé con el trabajo, sintiéndome un tanto incómodo ya que no estaba acostumbrado a la presencia de otra persona en mi oficina.
Los días pasaban y yo me empezaba a acostumbrar a su presencia en el trabajo, de vez en cuando solíamos ir al bar de la esquina a la salida del trabajo a tomar un café y platicábamos sobre nosotros, de donde veníamos, que hacíamos, y todas las cosas que existen en una charla de ámbito semi-profesional para entablar una mejor relación entre nosotros.
Supe que ella era de una ciudad grande cuyo nombre no recuerdo, que le gustaba la música de los '50-'60, que de adolescente le encantaba actuar y que le gusta mucho leer, entre otras cosas que surgían de nuestras charlas, no muy extensas por cierto.
Ella era dura como una piedra en el tema sentimental, no tuvo muchos romances, y tampoco demostraba su afecto, supuse yo que era por algo que le había pasado algún tiempo atrás, pero nunca lo llegué a saber el verdadero porqué a ese misterio.
Recuerdo aquel día en el cuál se había incendiado una parte de la imprenta a causa de un cortocircuito generado por una falla en el enchufe de la oficina del piso de arriba, la cual estaba deshabitada porque el hombre que trabajaba ahí no pudo ir debido a que se encontraba enfermo.
Agarramos lo que pudimos salvar, papeles importantes sobre todo, y corrimos hasta la salida donde se encontraban todas las personas evacuando el lugar. Una vez afuera y habiendo dejado las cosas en mi auto, ella quiso volver a entrar en el edificio para salvar algunas cosas de las que no pudimos salvar, pero yo a agarré del brazo y le dije con un tono de voz elevado ''Vos ni loca entras ahí, no te pienso soltar!''.
Ella me reprochó que algunas de sus pertenencias todavía estaban todavía en la oficina, pero me negué a soltarla y exclamé ''Me importas demasiado como para dejarte arriesgar tu vida por un par de cosas materiales, que al fin y al cabo no son importantes!''. Ella se quedó atónita por un momento, y luego viendo que no la dejaría entrar allí, se resignó y se quedó en el molde de espectadora, viendo como entraban y salían bomberos y como extinguían las llamas, evitando su avance hacia otras partes del edificio.
Pero bueno, como era de suponerse que pasaría, todo cambió a partir de ese día...

2 comentarios:

  1. fufuufufufufufuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuufufufuuuuuuuuuuuuuuu q verga cuando las cosas cambiannn :O tengo q saber q sucede despues ffufuufuf muy groso brooooO!!!!!!

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